hola, primera vez que escribo alguna de mis historias aquí XDD hm, no tiene nombre pero boe.
'primera parte':
Ella iba caminando apresurada, el caminaba lentamente. A pesar de que el vivía mucho más lejos, no se preocupaba por llegar tarde. 8:00 de la mañana, la campana para entrar a clases sonó. Sus pasos se encontraron, solo sin querer.
Paulina: oh, hola.
Tomás: hola, no quiero entrar a clases.
Paulina: nadie quiere, a nadie le importan esos viejos amargados que hablan de cosas que no nos interesan.
Tomás: tengo una idea... solo... -la toma de la mano y sale corriendo-
Paulina: diós tomás, ¿qué mierda estás haciendo?
Tomás: -ríe- solo escapamos de clases.
Paulina: ¿y si nos descubren? mi mamá me asesinaría.
Tomás: atrévete, solo vive el momento.
Paulina: -ríe- ¿donde vamos?
Tomás: camina conmigo.
Siguen caminando y hablando sobre sus vidas, ella sigue preocupada, no quiere que sus padres la descubran, menos si está con un chico. Ella lo amaba, hace 3 meses no dejaba de pensar en él, le dolía, ella no quería eso, pero le era inevitable no estar enamorada de él.
En otra parte, él no sabe nada, solo esta confundido. Siente algo por ella, no puede decir lo contrario, pero no quiere perderla ni hacerla sufrir, ya lo intentaron y no quiere que vuelva a suceder el mismo error. Silencio incómodo de nuevo.
Paulina: y... ¿que onda con la Natalia? -con un gesto de tristeza en su rostro-
Tomás: ¿por qué lo dices?
Paulina: Se gustan.
Tomás: a mi me atrae la Nati, pero no me gusta.
Paulina: pero igual, ¿qué onda?
Tomás: no sé, en realidad no se, quiero tenerla como amiga.
Paulina: oh, pero, te atrae.
Tomás: sí, pero no la amo.
Paulina: hahahah, ok ya entendí.
Tomás: ahm...
Paulina: mira, esa placita se ve linda, ¿sentémonos?
Tomás: bueno.
Tomás: eh, Pauli, quiero hacerme un piercing...
Paulina: hazte un piercing po'.
Tomás: haha, que simpática me saliste. La cosa es que, ¿me acompañarías? quiero ir contigo.
Paulina casi muere, trato de mantener sus gritos.
Paulina: claro, cuando quieras.
Tomás: cuando tenga dinero hahahahaha.
Paulina: bueno. tengo frío.
Tomás: ohh, ven aquí. -abre los brazos para que Paulina lo abrace-
Están abrazados, felices de estar el uno con el otro, toda la tarde con cariños, abrazos, lindas frases. Pero claro, en algún momento ese día perfecto debía acabar.
Paulina: Dios! son las 4.
Tomás: ¿debes irte? no te vayas -puchero-.
Paulina: no tomás, esta vez tu puchero no funcionará -ríe-.
Tomás: oh, ok.
Paulina: -ríe-
Tomás: eh... te voy a dejar a la parada?
Paulina: si tu quieres.
Tomás: vamos.
Tomás: adiós Pauli, aunque la lluvia nos arruinó el día, fue lindo estar contigo un rato.
Paulina: -rié- adiós tomás.
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