martes, 7 de agosto de 2012

Wow, eso es bonito, creo... Si tan solo no fuera por Natalia. A él le atrae, está claro... Pero ella no es sincera con él, ella no es así... Pero bueno... Tercer recreo, almuerzo, Paulina estaba con su amiga Catalina, pero ella invitó a otra niña... Mariana, creo. Bueno, la odia, así que no hizo nada más que ponerse sus audífonos y caminar atrás. Tomás hizo lo mismo, casualmente. Ella pasó al lado de él y Tomás le tomo el brazo.
-¿te dejaron sola? -ríe.
-Sí, y por lo que veo a ti igual. -sonríe burlonamente
-Bueno, podemos estar los dos, ¿no crees?
-Sería buena idea.
-Ya, dijiste que sí, acompañame a pedir dinero.
-Nunca tienes dinero, Tomás, pareces mendigo.
-Nunca, acompáñame.
En ese preciso instante, por alguna razón, a Tomás le nace tomarla de la mano, lo hace, ella lo mira y sonríe.
Van caminando, mientras todas las amigas de Paulina quedan estupefactas por la escena. Y Natalia, solo se pone furiosa.
-Todos nos miran, Tomy.
-Lo noté mi pequeña, no los pesques.
-Bueno mi... ¿Grande? hahaha.
El ríe con su risa perfecta, ella suspira.
Piden dinero y consiguen 400, no está mal. Van al kiosko y compran unos chocolates, M&M's en realidad.
Van a sentarse y el la abraza, por alguna razón quería decirle, pero no... No quería hacerla sufrir, la amaba mucho para verla mal. Ella comienza a comer y le ofrece.
-Quieres?
-Dame tu.
-Tienes manos.
-Dame en la boquita.
-Niño pequeño.
-Sabes que quieres.
-Tonto.
Le da en la boca, pero no de 'esa forma', si no, normalmente.
-Se más tiernaaa.
Ahora si, parecen novios realmente, pero no, son amigos.
-Ya, ahora me toca.
Le da M&M's en la boca y ríen, es una de las cosas más cursis que han hecho, pero les gusta, es bonito y totalmente tierno. Se miran a los ojos y todos siguen normalmente, muchas personas se quedaron viendo lo tiernos que eran los dos.
-Eh Pauli...
-Dime.
-Me gustas.
-Haha, que gracioso, ¿te voy a dejar a tu sala o me vas a dejar a la mía?
-Es en serio Paulina, y se que te gusto también, intentemoslo de nuevo.
-Eso es obvio, pero no me ilusiones, no da risa.
-¡DIOS! no lo hago, me gustas de verdad. Créeme.
-Yo... no se si hacerlo, a ti te gustaba Natalia...
-Atraía* -corrigió-  y no, ya no.
-No se si creerte Toma- La interrumpe con un beso.
-Wow, yo... te amo Tomás.
Ella corre a su sala.
Tomás confundido, sonríe... Ella lo amaba y él a ella, es algo, perfecto.

Después de ese día, llego el viernes, al fin. Pero ella decidió no ir a la escuela ese día. Pasó el fin de semana, hablaban solo por las redes sociales. Claro que pasaron todos los días pensando el uno en el otro, se querían, no había duda, pero de ella sí. Ella era insegura, el era seguro de si mismo, claro que con media escuela tras él no era muy difícil saber que era lindo. Claro que ella estaba mas enamorada que todas, no lo deseaba, lo amaba, y ella no sabía el por qué.
Si para el fuera fácil decir 'te amo' todo sería fácil, estarían juntos. Pero como el no estaba seguro de sus sentimientos no podía hacerle ilusiones a ella. ¡wow! surprise, se amaban, pero como siempre, ella más enamorada que el. Lunes, feriado, tendrían que esperar un día más para verse. Ella tuvo la loca idea de pintarse el pelo, le pidió consejos a él:

Tomás: ¡AZUL! ¡AZUL!
Paulina: no sé.
Tomás: azul es bonito.
Paulina: azul lleva dos votos. pero morado lleva 3.
Tomás: MORADO MORADO, CAMBIÉ DE OPINIÓN.
Paulina: haha, ok, será morado.
Tomás: te verás sexy sexy sensual.
Paulina: -se sonroja- ojalá haha.

Ella sonrió, como siempre lo hace cuando habla con él. Ama su sonrisa, podría estar mucho tiempo diciendo todo lo que ama de el. Su cabello, negro y un poco ondulado, se le forman unos pequeños 'gatitos' arriba de las orejas, lo hace ver más tierno y más perfecto de lo normal. Aunque a veces se lo deja muy largo, y en la escuela lo pasan regañando. Se terminó cortando sus hermosos rizos. Ok, domingo pasó. El lunes pasó rápido, wohoo, se podrían ver.
Ella llegó al colegio, pasó a su sala y se sentó, se puso sus audífonos y empezó a leer un libro, siempre fue la más tímida de su curso y no podía evitarlo. Recreo, estaba con su mejor amiga, lo vio pasar y sonrió, tan solo verlo la hacía feliz. El no la vio así que no logró saludarla, ok, clases de nuevo. Una hora y media escuchando a ancianos amargados que solo querían salir de ahí tanto como los alumnos, recreo, de nuevo, el la vio... Sonrió,  la miró y sonrieron mutuamente... wow, sus miradas reflejaban amor. El no quería reconocerlo, intentaron una vez y no funcionó. No no no, no quería perderla...